Capítulo 230: La justicia tarda, pero llega.
Alexis Kontos
Al ver a mi hijo llamarme papá, no pude evitar sentir una emoción indescriptible. Eran las palabras que siempre me imaginé escuchar, pero que mi hijo me había negado a decirme.
Mi corazón latió con fuerza en mi pecho mientras me inclinaba para recoger a Paul con un brazo, mientras sostenía a mi pequeña en el otro. Mis ojos se llenaron de lágrimas de felicidad al sentir el abrazo de mi hijo y escuchar su voz, pronunciar esa palabra tan significativa.
—¡Papá! —repitió Paul, abrazánd