Massimo Crane
La presencia repentina de Emma en la habitación trajo un cambio inesperado en el ambiente. Su semblante, aunque mostraba señales de preocupación y fatiga por lo que estaba pasando, irradiaba una férrea determinación al enfrentarse a Lila.
—No tienes derecho a estar aquí, Lila. Has causado suficiente daño a mi familia. Emerith es mi madre, y la de Lissa, jamás permitiré que te la lleves contigo —dijo Emma, su voz temblaba ligeramente, pero su inflexibilidad era evidente mientras s