Mundo ficciónIniciar sesiónEl apartamento del piso once poseía una cualidad que Cassandra había olvidado durante los últimos cuatro días de separación formal: ese silencio familiar que no ofrecía consuelo sino simplemente el recordatorio constante de lo que había sido y ya no podía recuperarse sin esfuerzo deliberado. Eran las nueve y cuarenta y cinco de la noche del domingo cuando ella cruzó el umbral con su maleta pequeña conteniendo apenas lo esen







