Capítulo 18
Ariadna abraza a Leticia.
—No quiero sentirme así... Todos me odian.
—¡No lo permitas! Bruno te ama, y sé que tú también lo amas. No será una batalla fácil, pero debes luchar —responde la anciana con firmeza, alentándola a no rendirse.
—Es que... si él me diera una señal, si pudiera sentir que aún puede amarme...
Bruno encuentra a Ariadna en la cocina. Ella le pide que la deje sola y se retira rápidamente a su habitación.
El Alfa golpea la mesa con tal fuerza que la parte