Capitulo 8
Mauricio bebe de más en la fiesta, la presión y la tensión que siente todo el tiempo no es su mejor aliada.
El concejo le pide a todos dejar su casa, para que Mauricio y su nueva esposa consuman el matrimonio e inicien un nuevo destino como compañeros.
El lobo sabe que no puede tocarle un solo cabello, se sienta en la silla de cuero junto a la chimenea y cierra los ojos.
Recuerda cada línea de su piel, cada movimiento torpe y tierno de Susan, cada gemido y pedido de sus labios.
Quisi