CAPITULO 7
El anciano lobo coloca en el dedo anular de Mauricio y Susan un lazo rojo, el destino del amor que los une.
Observa como el nudo del medio es perfecto, simétrico, algo que nunca ha visto y que se dice se da en las parejas destinadas, pero el rostro de los presentes están lejos de ser de dos lobos enamorados
— Puede besar a su esposa, mi señor Alfa.
La gente aplaude, muchos esperan este momento para quitar las dudas sobre el compromiso.
Susan intimidada abraza del cuello al Alfa — No