CAPÍTULO 35
La loba se va furiosa dejando a Paul con los ojos abiertos sintiendo el líquido frío.
—¿Que hiciste? Pregunta Duperly al ver a aquel lobo mojado en el líquido.
— No voy a ver más a ese idiota.
La nana Teresa quiere subir tras Susan pero Duperly la jala del brazo.
— Espero que estés contenta, debiste cuidarla en la casa de Mauricio, recordarle su realidad y no dejarle aprender las costumbres de ese bárbaro.
— Susan es una loba grande y autosuficiente, yo no tengo que decirle que debe