Capítulo 37
Mauricio frunce el ceño, entiende que el es su rival, pero jamás imagina que él le propusiera algo como esto.
Sonríe enojado, el descaro de Paul y Duperly por alejarlo de ella, pero no va a caer tan bajo como planean.
— No puedo creer que sea tan canalla, que se aproveche de un golpe bajo tan cruel para intentar alejarme, la respuesta es no.
El lobo lo mira fijamente a los ojos, quiere que le quede claro que no va a permitir que juegue sucio.
— Quizás me excedí en lo que te acabo de