Las palabras de Milán, quemaban como hierro en el corazón de Lucien, su tristeza, su dolor pero sobre todo su desprecio hacia él, lo estaba haciendo sacar el demonio interno que llevaba, Cecilia, Jamás debió haberlo provocado, ella jamás debió haber lastimado así a la mujer que ama
Milán, se dió la vuelta y se fue del lugar corriendo, su mirada nublada por sus ardientes lágrimas no le dejaban ver bien y sin esperarlo cayó por unas escaleras que llevaban a la amplia cava de los Black, lastimando