Seis mese después del nacimiento de Aby, Lucien, estaba perdido de amor por su pequeña princesa, ella lo recibía por las tarde con una sonrisa, había sonidos de bebé y se acurrucaba en el fuerte pecho de su padre, sus hermanos estaban un poco celosos de ella, pero aún así la cuidaban y ayudaban a su madre
— Papá, desde que aby nació solo tienes ojos para ella, te has olvidado de nosotros por completo — Lucano hacía el reclamo a su padre
— Se olvidó de nosotros, Lucano, lo bueno es que tenemos