Esa mañana el apuesto CEO Julien Torrenegro, estaba por salir a trabajar en el corporativo Torrenegro, cuando escuchó por casualidad una conversación, su única hija Juliana, hablaba por teléfono con el que suponía era un chico, quizás un pretendiente
— Shad, ya te he dicho que no quiero hacer tal cosa, no estoy preparada para dar ese paso todavía
— Eres una fresa, Juliana, todas las chica de tu edad lo hacen con sus novios, ¿por qué tu no quieres hacerlo conmigo? ¿acaso no me amas lo suficiente?