Apenas el asistente llegó en su espectacular coche a su residencia, marcó el celular de su jefa y amiga, tenía que contarle lo que había sucedido sí o sí, ésto era por mucho lo más loco que le hubiese pasado alguna vez, sentía un nudo en la garganta
En primera su amor imposible ya no lo era tanto y en segunda, ¡con un demonio, por un momento pensó que Philips, se iba a aprovechar de él!
— Angelina, que bueno que contestas el celular, no vas a creér lo que me ha pasado — exclamaba Jan Pierre, un