Mundo ficciónIniciar sesiónApartamento del capitán Zílog
Zílog oraba meditabundo y desnudo frente al altar de sus dioses. El cuarto estaba iluminado a media luz mientras Sálax esperaba respetuosamente, también desnuda, bajo las sábanas de la cama. Cuando notó que Zílog se removía en su asiento, dijo:
—¿Oras porque Nam esté bien?
—Sí, o porque tenga una muerte ráp







