Mientras Arielle Brigth, era llevada en contra de su voluntad.
Arielle L'blank estaba sumergida en el más profundo de los sueños.
Las puertas de la habitación de oración se abrieron y Sor Juana la encontró completa mente dormida.
—Hermana Maylin. Usted se la pasó durmiendo y no cumpliendo con la penitencia. —casi gritó, y Arielle dió un salto sobre la cama.
Se puso de pie y agachó la cabeza.
—Hoy se quedará aqui encerrada y cumplirá su penitencia doble, usted no suelta el mundo, lo lleva dentr