Sharif llevó a Gabriell a una de las habitaciones de huéspedes, lo dejó sobre la cama y salió.
—Dionicio, ve al pueblo y trae la camioneta que quedó en los estacionamientos del club ensueños.
—Enseguida señor. —respondió el capataz.
Sharif subió nuevamente a la camioneta y volvió a la hacienda Lunares, condujo lo más rápido que pudo, necesitaba ver a Luz que había quedado en completo shock.
Llegó y estacionó la camioneta y salió corriendo al interior de la hacienda.
—¡Luz! ¿Dónde están? ¡Rebeca