ARIELLE BRIGTH.
Arielle llegó casi entrando la noche a la hacienda. Enmanuell la vio llegar y salió a su encuentro.
Ella entregó las bolsas de compras a una de las empleadas para que las lleve a su habitación. Enmanuell se acercó a ella y percibió el olor a vino.
—Es mi imaginación, o la señora estuvo bebiendo. —dijo Enmanuell en modo sarcasmo. Arielle se carcajeo y rodeó sus brazos en su cuello mientras el la alzaba en los suyos.
—Sabes que hice una amiga, ya tengo con quien salir de compras.