POV DE EMBER
La mano detrás de mi cabeza agarra mi pelo e inclina mi mentón hacia arriba y yo me retuerzo, pateo, muerdo los dedos que fuerzan mi mandíbula, pero son cuatro y yo una y son fuertes, increíblemente fuertes.
Rafael da un paso adelante y me toma la cara con una mano —suave, imposiblemente suave, como lo haría un amante— y vierte el líquido entre mis labios con la otra.
Quema. Diosa, QUEMA: como tragar fuego líquido, como si el interior de mi garganta estuviera siendo restregado con