PUNTO DE VISTA DE EMBER
La electricidad entre nosotros es sofocante. Me falta el aire. Siento las mejillas arder.
Puedo sentir exactamente lo fuerte que está contra mi espalda baja, y mi cuerpo traicionero responde a pesar de todo: los pezones se tensan, el abdomen se contrae, la excitación regresa como si nunca se hubiera ido.
—Suéltame —logro decir, y las palabras salen más entrecortadas de lo que pretendo.
—No hasta que aclaremos ciertas cosas. —Su mano se extiende sobre mi bajo vientre, pre