Cap. 94
—Doctora, cirujana para ser más precisa, trabajo en el hospital general de la ciudad. — Si las miradas mataran, Edmond seria hombre muerto. La falta de descanso, el estrés y el libertino comportamiento de aquella mujer estaban terminando con sus nervios.
—Los dos lucen tan jóvenes, no puedo comprender como ambos estuvieron casados durante tantos años— Aludió sorprendida. Un rictus de tensión apareció en los labios de Edmond.
—En realidad nunca nos casamos ¿cierto, Edmond?, teníamos solo diecinu