Cap. 36
Poco entusiasmada por la idea, Violette no tuvo más remedio que reunirse con él. Aun había muchas cosas por hacer y el tiempo se le estaba viniendo encima, por suerte, Lena estaba para ayudarla, dispuesta a realizar hasta lo inimaginable para que nada resultara mal en un día tan especial para su amiga.
Dubitativa, clavó sus fanales esmeraldas sobre el ostentoso anillo que reposaba en su dedo anular de la mano izquierda, era una pieza única y hermosa, hecho a mano, incrustación de diamantes con