MEGAN
Para cuando regreso a la realidad y abro los ojos, noto que estoy dentro de una habitación de hospital, las imágenes me asaltan y me pongo nerviosa, las máquinas que están conectadas a mi cuerpo y que revisan mis signos vitales, comienzan a pitar, mi corazón está acelerado.
La puerta se abre y entra una enfermera, seguida de su ayudante.
—Señora Shaw, tranquila, está a salvo —me dice mientras intento quitarme todo.
Por un instante, solo por un breve segundo, creo que estoy de nuevo de