Claudia miraba con asombro a Benedicto, quien desprendía una frialdad helada al pasar a su lado.
Ya había oído quejas de Ana varias veces antes, diciendo que Fabiola había perdido la cabeza casándose con un hombre común.
Ella había pensado que él sería feo y pobre, pero resultó ser...
¡Mucho más guapo que Cedro!
Las uñas largas de Claudia se clavaron con fuerza en la base del pulgar, y el celo rojo sangre en sus ojos se desvaneció lentamente.
《¡Humph!》
《¿De qué sirve ser guapo si sigue siendo un