Claudia estaba de buen humor y no culpó a Emilia: —No importa, mañana podré disfrutarlo.
Emilia captó la de inmediato y rápidamente dijo: —Entonces, permíteme felicitarte de antemano, Presidente Salinas.
La mención de Presidente Salinas complació mucho a Claudia.
—No te preocupes, no olvidaré lo que has hecho por mí.
—Es que... —Emilia dudó un momento. —Quería hablar contigo sobre eso.
—Adelante.
—La empresa ya ha decidido hacerme la jefa del departamento de diseño —dijo ella. En presencia de Cl