—Veremos si es real o no cuando pagues —dijo Alejandro, volviéndose hacia Fabiola. —Fabiola, ve y elige.
De todos modos, el que iba a pagar al final era Benedicto.
Como un médico genio, Fabiola sabía que Alejandro no era pobre, pero... después de todo, su relación con Alejandro era simplemente de amistad, y le incomodaría que él gastara tanto por ella.
Además, no podía permitirse devolver esa cantidad de dinero.
—Alejandro, deberíamos irnos, tengo que trabajar.
Dijo Fabiola, preparándose para ma