Mundo ficciónIniciar sesión–Tienes suerte de estar en tan buena compañía. –Tenía rato sola en la sala acariciando a Yogui, el perro disfrutaba de mi cariño, se dormitaba y de a ratos movía la cola.
–Isabel. –Me levanté.-no he ido a ayudarte para mañana, discúlpame.
–No, está bien.-Terminó de pasar y pasó de largo a la cocina–Sé qué no debes estar de humor para nada–me levant







