Mundo ficciónIniciar sesiónLe sonreí, feliz y coqueta giré frente a él con los brazos arriba.
–Dime… ¿te gusto? –Paré para mirarlo y una vez más disfrutar de lo que sus ojos miel me decían, como caer en un abismo donde chocaban los latidos detrás de mis oídos, lo que su expresión despertaba me hacía sentir viva, deseada, nada diminuta frente al universo de mi vida.
– ¡Me encanta! –Como un feli







