Capítulo 28.
Yo parpadeé hasta que comprendí que ahora tenía que hacer un conteo de bajas, si es que las había, y planear qué m****a hacer dewpués. ¿Dónde estaban Alfa Alan y Lia?
-Puedo darte esos cinco minutos ahora. - Dije suavemente después de echar un vistazo afuera. Ahí, los doctores habían hecho un gran trabajo trayendo a los heridos y comenzando a untarles la fórmula mágica.
-Entonces. - Dijo tomando mi mano para atraer mi atención. - He estado pensando en todo lo que me dijiste hace... ¿Dos horas?
Y