LAURA
—Y es que todo empezó desde ese día cuando yo llegué y mi esposa estaba internada en el hospital me dolía el alma verla postrada en una cama y yo acá sin poder hacer absolutamente nada, era un peso terrible que tenía sobre mis hombros y por supuesto que es ser el fantasma que siempre me recorría por todo mi cuerpo cada vez que la podía ver conectado a un aparato artificial que lo único que hacía era alargarle la vida más difícil, pues ella sufrió una gran enfermedad, una enfermedad que ni