—Bueno, no alarguemos esto y por favor dediquémonos a cenar— dijo James aunque yo sabía en el interior que se estaba sintiendo incómodo por semejante esposas, al final de todo me estaba sintiendo mal porque al parecer era menos preciada, lo siento mucho por esa señora pero yo no era la mujer que ella esperaba, quizás si tuviera una cuenta bancaria llena de millones de dólares mi rostro o mi parecer cambiaría bruscamente, creo que los millonarios eran seres insensibles, al final de todos ellos s