JAMES
—¿¡En qué demonios estaban pensando?! —le espeté a Jazmine en cuanto llegó.
—¿De que hablas? —se hizo la loca. Tenía una cara de satisfacción que me dio rabia, colera.
—¡No mientas! —la estampé contra la pared, tomándola del cuello—Que sea la última vez que intentas meterte con Laura o con quienes la rodean o sino...
—¿O sino que? ¿Vas a matarme?
—¿Por qué no? No aportas en nada a este mundo —le dije con desprecio.
Su semblante cambió a enojo.
—¿Y tu si? ¿Laura si?
La lancé a una