Su cuerpo comenzó a temblar poco después. El movimiento hizo que sus pezones rozaran las sábanas de felpa de mi cama, aumentando sus gemidos.
"Quieres que te folle, ¿eh?"
Ella asintió con entusiasmo, empujando más su culo contra el vibrador en la cama.
La vista era tan excitante y patética. Incapaz de verla sufrir más, finalmente dejé que la cabeza del vibrador se deslizara dentro de su coño.
Ella gimió, empujando hacia atrás y tomándolo casi hasta la mitad.
Le di una palmadita en su culo ya ro