"¡Fuera de aquí, ahora mismo!" grité.
"Oh, no. Te vamos a romper el culo. Atápenlo, muchachos" dijo Tyler.
Dos de los tipos corrieron hacia mí y me empujaron contra la pared. Dolió como el demonio. Uno de ellos era blanco y el otro era negro. Ambos eran grandes y musculosos. Me agarraron los brazos y los sostuvieron por encima de mi cabeza.
Intenté zafarme, pero no sirvió de nada, así que empecé a soltar patadas. Otro de los tipos, otro sujeto negro que era aún más grande que los otros dos, me