Punto de vista de Cassandra
...
El beso había terminado.
Mi jefe me miró a los ojos, su mirada se calentó. "¿Sabes cuánto he echado de menos follarme tu coño de puta, eh? Literalmente tengo sueños contigo. Y a menudo guiño un ojo a la idea de que me montes la polla. Me preguntaba si alguna vez volvería a ver la musa de mi polla. Y al igual que la zorra que eres, apareces en mi oficina para tener mi polla larga y dolorida enterrada en tu coño. Qué buen samaritano eres, ayudando al que necesita de