55. LUNA DE MIEL A LO MONTENEGRO II
Dos días después
Alma
—Alma, tenemos mil cosas por hacer.
—No, lo que tenemos es un retraso de casi una hora por tu culpa.
—¡El trabajo es lo que tenemos retrasado!
—Se equivoca; padre Valencia, me aseguré de dejar todo arreglado para que no tenga que pensar en nada más durante los próximos tres días.
—¿¡Tres días!? —exclamó furioso. —¿¡En qué estabas pensando!?
—Solo quería pasar unos días contigo ¿Tan malo es? —quebré mi voz haciéndole un mohín sensibilizándolo en el acto. Se ve tan lindo cad