12. ¿AHORA QUÉ?
Alma
Desperté sin abrir todavía mis ojos evocando todo lo ocurrido con Christian y mi corazón se estrujó en ese instante, entonces el recuerdo de sus labios acercándose a los míos me generó un cosquilleo en el estómago y más al recordar cómo giré levemente mi cara provocando que su beso, aquel que llevo ocho años deseando sentir otra vez, posase en la comisura de mis labios y seguido uniera nuestras frentes sonriendo tristemente ante mi reacción.
¿Soy tan estúpida por hacer semejante cosa al