186. Las despedidas
Nicklaus
La guerra ha llegado.
El viento frío de la mañana sopla a través del campamento, llevando consigo el murmullo del río cercano y el crujido de las hojas bajo las botas de los guerreros.
A mi alrededor, el campamento está vivo con actividad, pero hay una sensación palpable de lo que está por venir. La guerra final se aproxima, y lo sé en lo más profundo de mis huesos.
Me aparto del grupo por un momento, caminando hacia los límites del bosque para tomar un respiro. A cada paso, siento el