Mundo ficciónIniciar sesiónEn algún momento por fin dejó de llover, ni Belinda ni Dante supieron, era de madrugada cuando Dante regresó, ambos necesitados del amparo y el cariño del otro, Dante la devoró como un ser hambriento de su cariño hasta que el cansancio los hizo dormirse uno sobre el otro, un molesto rayo de sol que se colaba por la ventana perturbaba el sueño de Belinda que aun cansada se volteó a seguir durmiendo, se encontró con Dante dormido, por un breve instante entre la vigilia y







