Mundo de ficçãoIniciar sessãoDespués de un rato estaban en la sala grande, varios empleados habían salido de sus habitaciones, tenían algunas lámparas de emergencia y velas encendidas.
—Me preocupan los animales —murmuró Johana acariciando una gata que ahora no se despegaba de ella.
—Esperemos que escampe un poco y vamos a ver —le dijo Dante—, en el depósito están







