La cena estuvo muy buena, y el sabor me hizo recordar a la manera de cocinar de mi abuela paterna. Ella era maravillosa. Todos mis familiares me han dejado, y, sin embargo, ahora estoy apuntó de empezar a constituir mi propia familia.
—Nos tenemos que ir.—Anuncio.
—Sí, los estaré visitando a menudo, lo juro.—se despide Kelly. Tomados de las manos, salimos, y nos dirijamos hacia mi auto.
—Todo estuvo muy ameno.—digo mirándola.
—Le caíste muy bien a mi mamá—pronuncia alegre—, pero no a los ge