Mundo ficciónIniciar sesiónEl chirrido que provoca que causa la puerta me alerta, pero sé que es Martha, no quiero moverme ni levantarme, me dulce la cabeza demasiado.
—Buenos días, hijo—dice alegre.
—Buenos días, Tita.—Me muevo de la cama y me volteo.
—Ya está listo tu desayuno, baja a tomarlo. Debes de comer algo, no han llamado así que hay tiempo para que estés con energía el resto del día.—Me apapacha y se va.
Ese puto sueño... ¿Es una señal de qué ya no seré papá?
Salto de la ca







