Cuando Jin Fengchen tomó sus manos heladas, Jiang Sese, que estaba soñando, de repente cayó en un estado de tranquilidad. Incluso su ceño dejó de estar fruncido.
La escena en el hotel lleno la mente de Jin Fengchen e inmediatamente se siento triste. Este asunto era ahora un tema de violación, e incluso intento de homicidio…
Jin Fengyao llegó un poco más tarde esa noche.
“¿Hermano, mi Cuñada está mejor ahora?”
Jin Fengchen sacudió la cabeza y no dijo nada.
“Tenemos al hombre bajo control.