Jiang Sese podía sentir como la desesperación la llenaba mientras su ropa estaba siendo desgarrada.
Mientras miraba a la puerta del cuarto de hotel, lo único que podía pensar era en el nombre de Jin Fengchen.
Él la encontraría, de seguro.
Los ojos del hombre estaban llenos de emoción. “Esto es fantástico. La mujer más bella en este banquete será mía muy pronto.”
Lágrimas corrían por la cara de Jiang Sese mientras la impotencia la aferraba. “Jin Fengchen,” ella pensó, “todo acabara para m