Las palabras de Jin Fengyao fueron como un repentino rayo que impactó en los oídos de Song Qingwan.
Ella pensó que lo había escuchado mal o que estaba alucinando, pero la realidad le demostró que lo había escuchado correctamente.
"Jin Fengyao, ¿sabes lo que estás diciendo?". La voz de ella temblaba.
Preocupado por asustarla con su repentina petición, Jin Fengyao explicó inmediatamente: "Por supuesto. Wan Wan, no estoy bromeando. Estoy siendo sincero".
Él quiso tomarle la mano, pero ella evad