¡Seguramente no!
Entonces, ¿qué estaba tratando de hacer?
¿Por qué se inclinaba sin motivo? Sus caras estaban casi juntas...
Sus rostros estaban ahora separados por unos cinco centímetros.
Jiang Sese podía sentir un aliento caliente rozando su mejilla. Era como una pluma rosando su piel, haciéndola sentir completamente entumecida. También se sintió como un estallido de calor atravesándola… Cuando inhaló, todo lo que pudo oler fue el aroma exclusivo de él.
No pudo evitar asustarse. Apresuradament