Andre estaba en la cama de un hospital y, al no recibir la noticia de que Jin Fengchen fue detenido, su rostro se ensombreció.
Llamó a Abel: “¿Qué pasa con Jin Fengchen?”.
Abel dudó un poco, pero aun así contestó: “Parece que el rey no quiere hacerle rendir cuentas”.
“¿Qué? Ah-”.
Andre se incorporó de repente, tiró de sus heridas y cayó hacia atrás. Ahogó el dolor, apretó los dientes y preguntó: “¡Qué está pasando!”.
Abel se apresuró a dar un paso adelante para sostenerlo, pero dijo impoten