A Jiang Sese no le interesaba lo más mínimo el puesto de concubina. En su corazón solo ke pertenecía a Jin Fengchen.
Al ver la expresión arrogante de Andre, ¡pensó que era ridículo!
“No quiero ese puesto”, respondió muy fríamente.
“Jiang Sese, este es un sobresaliente y raro honor para ti. Tal como eres, es imposible que alguien como tú pueda siquiera estar en contacto conmigo, y mucho menos ser la Concubina Real del Rey”. La expresión de Andre se ensombreció.
Jiang Sese no tenía miedo. “¿Y