—Harry estás muy ebrio — reí con nerviosismo — No sabes lo que dices.
—Si maldición, estoy ebrio — carcajeo — Pero sé perfectamente lo que estoy diciendo — relamió sus labios — Soy egoísta, lo sé — negó con la cabeza — Pero no quiero verte con Noah, jamás — musitó pegando más mi cuerpo al suyo — Espero que veas en la posición que me encuentro, mientras él está tocando tu piel, él está donde yo debo estar — golpeó la puerta haciéndome sobresaltar — Estoy vacío, lo sé — acunó mi cara entre sus m