A la mañana siguiente me levanté por los molestos golpes en mi puerta por parte de mi madre. Cubrí mi cabeza con la almohada y gruñí, como odiaba que me despierte así, ¿no podía entrar y despertarme como una persona normal?
—¡Summer, despierta! — gritó dando más golpes en la puerta — ¡Tenemos que ir al aeropuerto a recoger a tu tío y a Charlotte!
Demonios, ¿qué clase de persona despierta a su hija a las 6: 30 am? Me levanté de malas y abrí la puerta, miré a mi madre con enojo. Que pésima forma