Mundo ficciónIniciar sesiónMi respiración se atasca y mi corazón comienza a galopar de emoción.
—Te amo, Damián.
Ambos colgamos y me dejo caer sobre nuestra cama, agotada y con el sueño a punto de vencerme. Tomo su almohada, la cual tiene impregnado su olor y la abrazo haciéndome un ovillo, afuera están tres hombres de







