Mundo ficciónIniciar sesión—Mi coño tiene dueño, y ese es Damián —le piso el pie con fuerza, doy un cabezazo hacia atrás, el espacio es corto y me da la facilidad para hacerle una jodida llave, me lanzo hacia su cuerpo y colocando un pie sobre su espalda, le susurro al oído cuando lo tengo en el suelo—. Te tengo una noticia, él es mi hombre, y solo él puede entrar en mi.







